sábado, 14 de noviembre de 2015

#PrayForHumans

No entiendo es mundo. Después de diecinueve años viviendo en él, aún hay cosas que en mi cabeza carecen de explicación. 
No entiendo que haya gente que no ame este regalo que es la vida y que no valore ni la suya, ni la ajena. 
No comprendo que exista algún tipo de creencia o ideología que pueda más que la humanidad de las personas, ni que haya algo que pueda ser más importante que vivir. 
No creo que una sociedad en la que el odio pueda ganarle un pulso al amor, ni en que ese odio sea capaz de atentar contra la humanidad. 
Por otro lado si que conozco el dolor, el sufrimiento y la muerte. 
Es por eso que no entiendo nada. 

"Conclusión, el odio es un lastre" American history X 


lunes, 2 de noviembre de 2015

Para ser sinceros, yo me maquillo

Todos no maquillamos de vez en cuando. Tanto hombres como mujeres. Todos ocultamos nuestras inseguridades, nuestros fallos, nuestras noches sin dormir, aquello que nos da más miedo en el mundo. Todos maquillamos esas pequeñas cosas de la vida que nos hacen sentirnos inseguros, vulnerables frente al resto. 

Cada maquillaje es distinto. Desde el corrector que oculta aquella noche sin dormir, aquel vaquero oscuro que disimula esas marcas que tanto odias, esa sonrisa que llevas puesta todo el día para que no sepan que anoche lloraste. 

Puede que en un mundo perfecto, en un futuro en que no existan los estereotipos ni las inseguridades, podamos aprender a vivir mostrándonos tal y como somos, imperfectos. Pero el mundo no es así, y nosotros en nuestra máxima imperfección somos cobardes y tenemos miedo. Sea como sea, valiente o no, seguro o inseguro ¿No se trata esto de intentar vivir como se pueda?  

¡Sed buenos si podéis! 

jueves, 1 de octubre de 2015

Querida yo a los 30...

Querida yo a los 30, te habla tu yo de hace diez años, es decir, tu yo de 20 años. En realidad tengo 19 todavía y mejor no adelantarnos, porque, no sé si te acuerdas, pero llevabas bastante mal esto de llegar a la veintena. 

Hay tantas cosas que me gustaría preguntarte. Debes estar acabando ya la carrera, cuando yo nada más llevo unas semanas de clase. Me gustaría saber como has vividos estos años, las aventuras que has pasado, los baches que has superado y cómo de lejos has llegado. Si has madurado ya lo suficiente como para no llevar un calcetín de cada y que te la sude. Lamentablemente, las conversaciones en el tiempo son imposibles, y no soy nada fan hacerme spoilers de mi vida, así que, esto no irá sobre los diez futuros años de mi vida, si no todas aquellas cosas que no deberías haber abandonado y que espero que no hagas nunca: 

  • Sigue escribiendo. Nunca abandones el hábito de plasmar tus sentimientos e ideas en un folio en blanco. Escribe todo lo que puedas y mejora cada día. 
     

  • Más te vale seguir manteniendo relación con tus amigos de toda la vida, porque no me he esforzado yo en mantener mis amistades desde el colegio para que llegues tú, y te las cargues a los 30.
  • Date la puñetera vuelta al mundo. Espero que hayas pasado los últimos 10 años viajando por el mundo como una loca, pero llegar a los 30 no significa tener que parar. Y aprovecha tu juventud para vivir un tiempo en el extranjero.


  • Sigue dándote baños laaaaaaargos. Que tu sueldo de residente no impida tener un pisito con una bañera. (A la hora de alquilar un piso es lo más importante, y no te engañes pensando que es la cocina, nunca te gustó cocinar).
  • No dejes de ver películas de disney, nunca serás demasiado mayor para eso. (Ni de cantar las canciones de disney en el coche).
  • Te pido por favor, no empieces a desarrollar sentido del ridículo, te digo que a mi edad carecías del más mínimo y la vida era mucho más divertida así.
  • Nunca dejes de hacer nada que quieras, ni por miedo, ni por un tercero, ni por falta de tiempo, ni por nada del mundo. A lo largo de la vida nos arrepentimos más de las cosas que hacemos que de las que no así que vive como quieres vivir y no dejes que nada te influya.
  • Sobre todo sobre todo, nunca dejes de soñar, nunca se es mayor para eso y es un ejercicio que se debe practicar durante toda la vida. 

Atentamente, tu yo del 2015

¡Sed buenos si podéis! 


domingo, 27 de septiembre de 2015

¿Que hago yo aquí?

Bueno, pese a que la primera entrada era muy solemne seguro que a muchos os dejó algo fríos. Rollo: "muy bonito, vale, ¿Pero ahora que?". Bien, yo os diré el qué. Estoy de vuelta al mundo blogger por una sencilla razón: TENGO MUCHAS COSAS QUE DECIR. La gente que me conoce bien sabe que hablo por los codos, y cuando digo por los codos es muchísimo. Mis historias se hacen largas e interminables para mis amigos, todavía no he acabado la historia y ya me están cambiando de tema para que me calle. Muy frustrante todo. 

En resumen, la gente de mi entorno se ha cansado de mis historias, así que estoy expandiendo horizontes y buscando a gente del mundo 2.0 a quien contarle mis mierdas. Por lo tanto, aquí no veréis entradas de maquillaje, ni de moda (a no ser de que me dé por ahí), simplemente seré yo en estado puro, escribiendo sobre aquello que me salga. 

Bienvenidos a mi cabeza. 

¡Sed buenos si podéis! 

jueves, 24 de septiembre de 2015

Fuegos artificiales

Supongo que los cursos escolares han provocado este fenómeno en mi, pero yo cuento los años de una manera diferente. En mi cabeza el año empieza en septiembre y acaba en junio, pero no cualquier día de junio. Tampoco el día en que te dan la eterna libertad en la escuela y que empieza el verano. Mi año acaba con fuegos artificiales, lo cual es maravilloso y os diré porque. En la ciudad dónde vivo, tienen la tradición de acabar las fiestas con fuegos artificiales. En este contexto, los fuegos representan el final de esos días de locura y desparrame, la vuelta a la normalidad, el bum final de las fiestas. Ya hace unos años que para mí representan algo más. Desde bien cría, cuando me siento a ver esos fuegos artificiales no puedo evitar hacerme un balance mental de lo que ha sido mi año. De los logros conseguidos y los errores cometidos, repasando, paso a paso, cada día de esos nueve meses. De todos estos balances he aprendido que cada año de mi vida ha sido total e imprescindible en el transcurso de esta. 

Nos posicionamos pues en el último balance. Junio 2015, fuegos artificiales. No podría haber sido un año más maravilloso. Joder que si lo fue. Fue el año en el que fui valiente, el año en el que hice lo que nunca creí, el año en que luche, el año en que caí, el año en que gané. Pero las cosas no se quedan aquí, ya comienza septiembre. Porque somos capaces de conseguir cualquier cosa. 

Nueva aventura. 

¡Sed buenos si podéis!